Al trabajar como autónomo estás obligando a pagar una gran cantidad de impuestos que reducirán enormemente tus ingresos. Sin embargo, aunque pagarlos es una obligación ineludible y necesaria, hacerlo de forma inteligente y optimizada es un derecho que la ley te otorga.
A menudo, por desconocimiento o falta de tiempo, muchos trabajadores por cuenta propia asumen cargas fiscales mayores de las que realmente les corresponden. Contar con el apoyo de una asesoría y gestoría para autónomos online puede marcar un antes y un después en tus finanzas, ya que te permite centrarte en tu negocio mientras delegas la burocracia en expertos.
Si tu objetivo como autónomo, pagar menos de forma legal y segura es posible si conoces las reglas del juego. A continuación, te explicamos cómo funciona el sistema y qué estrategias puedes aplicar.
¿Qué impuestos deberás pagar como autónomo?
Antes de plantearnos reducir la factura fiscal, es fundamental entender qué es exactamente lo que estás pagando. Como trabajador por cuenta propia, actúas en muchos casos como un mero recaudador del Estado, mientras que en otros tributas por tus beneficios reales.
Estos son los principales impuestos con los que tendrás que lidiar:
- Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): Es un impuesto indirecto que gravas en tus facturas. En realidad, este dinero no es tuyo; lo paga tu cliente y tú debes guardarlo para ingresarlo a Hacienda cada trimestre a través del modelo 303.
- Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF): Este es el impuesto directo que grava tu beneficio real. Funciona mediante pagos fraccionados trimestrales (modelo 130) o mediante retenciones aplicadas directamente en tus facturas (generalmente del 15%, o del 7% en tus primeros años).
- Impuestos sobre Bienes Inmuebles: Si tienes un local en propiedad, en el que ejerces tu actividad.
- Impuesto de Circulación (IVTM): En el caso de que debas utilizar un vehículo para desplazarte.
- Impuesto de Actividades Económicas (IAE): Solo aplica a quienes facturan más de un millón de euros anuales.
¿Cómo puedes pagar menos impuestos como autónomo?
Entender cómo pagar menos impuestos en España por autónomos no consiste en hacer magia ni en bordear la ilegalidad, sino en aplicar rigurosamente todas las deducciones y bonificaciones que el sistema tributario pone a tu disposición.
Permítenos indicarte todas las opciones a las que tienes acceso desde ahora mismo:
Aprovecha la tarifa plana para nuevos emprendedores
Si buscas “como puedo pagar menos de autónomo” lo primero que te va a salir es una respuesta que hace clara referencia a la cuota que pagas mensualmente a la Seguridad Social.
Claramente, la mejor forma de pagar menos es acogerte a la tarifa plana para autónomos, la cuál está disponible para aquellos que acaban de iniciar su actividad. Así, durante los primeros 12 meses de actividad, pagarás una cuota reducida de unos 80€ mensuales, independientemente de tus ingresos.
Dicha tarifa puede prorrogarse 12 meses más si tus rendimientos netos durante ese segundo año no superan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Una vez finalizado este periodo, pasarás a cotizar en el sistema de tramos basado en tus ingresos reales. Saber cómo pagar menos autónomo al inicio te da un balón de oxígeno vital para arrancar tu negocio.
Deduce todos los gastos relacionados con tu actividad
Igual no lo sabes, pero hay ciertos gastos relacionados con tu actividad que puedes deducirte para pagar menos IRPF o IVA:
- Suministros y vivienda: Si trabajas desde casa y lo has notificado a Hacienda, puedes deducirte el 30% de los suministros (luz, agua, internet) sobre la parte proporcional de la vivienda que usas como oficina.
- Dietas y desplazamientos: Las comidas de trabajo o los gastos de transporte son deducibles si se pagan por medios electrónicos, ocurren en días y horas laborables y guardas el ticket.
- Materiales y servicios: Ordenadores, mobiliario, suscripciones a software, cuotas de tu gestoría, todo cuenta para reducir tu base imponible.
Elige bien tu sistema de tributación y gestiona los tramos
Muchos se preguntan cómo pagar menos IRPF siendo autónomo: La respuesta empieza por elegir el régimen adecuado al darte de alta. Puedes tributar por estimación directa (pagas según la diferencia real entre ingresos y gastos) o por estimación objetiva/módulos (pagas una cantidad fija según parámetros como metros del local o personal, disponible solo para algunos sectores). Además, si estás en estimación directa, el IRPF es progresivo.
Si a finales de año ves que estás a punto de saltar a un tramo impositivo mucho más alto, puedes evaluar, siempre dentro de los márgenes legales de facturación (antes del día 16 del mes siguiente), si te conviene posponer la emisión de una factura a enero para que tribute en el ejercicio siguiente.
Aportaciones a planes de pensiones y seguros
Si aportas a un plan de pensiones privado, puedes deducirte hasta 1.500€ anuales en tu base imponible. Adicionalmente, los nuevos planes de pensiones de empleo simplificados para autónomos permiten aportar y deducir otros 4.250€ extra.
Por otro lado, las cuotas de tu seguro de salud (para ti, tu cónyuge y tus hijos menores de 25 años) son deducibles hasta 500€ por persona al año (o 1.500€ en caso de discapacidad).
Inversión en proyectos culturales
La Ley del Impuesto sobre Sociedades y la del IRPF permiten que cualquier autónomo (en estimación directa) financie proyectos culturales (como cine o teatro español).
A cambio de inyectar liquidez al proyecto, el creador te cede sus deducciones fiscales. Esto significa que puedes llegar a deducirte el 120% de la cantidad que hayas invertido, una fórmula imbatible para cualquier autónomo, cómo pagar menos impuestos de forma drástica y apoyando la cultura.
Valora la creación de una Sociedad Limitada
Cuando tu facturación empieza a ser muy alta (generalmente a partir de los 40.000€ o 50.000€ de beneficio neto), el IRPF como persona física puede llegar a ser asfixiante por su carácter progresivo.
En este punto, constituir una Sociedad Limitada (SL) puede ser muy rentable, ya que el Impuesto de Sociedades tiene un tipo fijo (generalmente del 25%, e incluso del 15% para empresas de nueva creación durante sus primeros años con beneficios), lo que frena la escalada fiscal.
Aprovecha la baja de autónomos
Habrá momentos en los que no trabajarás, como por ejemplo cuando estás de vacaciones.
En estos casos, puedes darte de baja hasta tres veces al año por el tiempo que tú desees, lo que hará que pagues mucho menos cuota de autónomo ese mes. Por ejemplo, imagina que te quieres ir de vacaciones en agosto y no estarás trabajando dos semanas. Pues al darte de baja, por ejemplo, el 14 de agosto hasta el 31, solo pagarás la cuota correspondiente del 1 al 13 de agosto.
Paga menos dejándolo todo en manos de un gestor
Leer sobre deducciones, normativas y tramos del IRPF es una cosa; aplicarlo sin cometer un error que provoque una multa de Hacienda es otra muy distinta. La fiscalidad cambia constantemente y un autónomo no puede permitirse invertir horas y horas en descifrar el BOE.
Contratar a un experto no es un gasto, es una inversión con retorno directo. Un buen asesor no se limita a rellenar tus modelos trimestrales, sino que analiza tu facturación, te avisa si estás a punto de subir de tramo en el IRPF, revisa qué facturas de gastos puedes incluir legalmente para bajar tu base imponible y te orienta sobre qué ayudas o bonificaciones puedes solicitar. Al final del año fiscal, el ahorro en impuestos y en posibles sanciones por errores burocráticos compensa con creces la cuota mensual de tu gestoría.

